El siguiente artículo fue publicado en la edición de septiembre 2012 de la revista "Tu Ambiente", revista donde publico de manera recurrente.
Es
factible escuchar de manera recurrente la aplicación del concepto “crisis económica”,
sin embargo, remontándonos a la historia mexicana y mundial, cuando hemos
escuchado de crisis como el jueves negro estadounidense en 1929 o la crisis
mexicana en 1994 nos remite a un aparatoso movimiento social donde las
limitaciones económicas y la pérdida de bienes es constante.
Actualmente, el sistema
económico internacional cuenta con medidas de protección que reducen el riesgo
de pérdidas constantes ante situaciones como estas; este es el caso de Europa y
su proyección mundial sobre la crisis que no cesa y se continúa prolongando,
por lo tanto surge la pregunta ¿cómo entender la crisis europea si el sistema
de protección económico es novedoso?
La
respuesta es simple, la situación de protección económica depende de cada país,
en todo caso cada análisis de proyecciones económicas en riesgo dependerán de
qué tan preparados estén los gobiernos para hacer frente, pero si llegamos a
una crisis es porque las medidas de protección no pudieron contener el colapso
de las relaciones económicas multilaterales de los gobiernos.
Las
economías europeas pertenecen a una comunidad donde se materializa, aún más, la
relación monetaria; por lo tanto si en 2008 se desploman los mercados
estadounidenses y se llevan consigo las economías totalmente ligadas a dicho
gobierno; al tener un colapso con Turquía y Grecia, siendo estas parte de la
zona euro, se llevarán consigo las bolsas de los países restantes.
Existen
sistemas de protección bursátil muy novedosos, pero si hay un grupo de países
conectados entre sí para impulsar el flujo económico y la mayoría de ellos está
en recesión, entraremos en un ciclo donde se perderá el valor de todos los
actores bursátiles y se necesitarán inyecciones económicas externas para
reactivar el movimiento.
La
inyección económica es una medida para hacer frente a los problemas de la
crisis actual, pero también nos enfrentamos a las decisiones internas de cada
país para protegerse primero como gobierno y luego como parte de una comunidad,
estas decisiones se han vuelto agresivas para hacer frente a la crisis y ha
desatado una serie de rivalidades políticas entre las economías más fuertes de
la Unión Europea. La Agenda de Lisboa, mecanismo para impulsar la economía
europea como la mejor del mundo y generar cohesión social interna, se ha pasado
por alto por varios gobiernos buscando la estabilidad de cada país.
América
Latina es la región que ya siente los embates de la crisis europea por una
razón simple, los medios financieros globales están conectados y Europa
mantiene grandes filiales de sus empresas en Latinoamérica; ante todo esto, los
gobiernos Latinoamericanos se mantienen confiados en que la eurozona no actuará
con medidas proteccionistas agresivas que afecten a las demás regiones del
mundo, sino que sean eficaces para que el movimiento bursátil y económico sea
positivo para las bolsas europeas.
¿Qué
viene? Históricamente, las crisis nos han atacado de manera fuerte y no es un
proceso que dure unos cantos meses; si nos remontamos a 2008 podremos observar
que la crisis no se ha detenido y aún faltan países europeos en accionar sus
defensas y, de acuerdo a las relaciones económicas mundiales, Japón es un
gobierno que a finales de este año estará requiriendo apoyo de las
instituciones financieras internacionales para contrarrestar la resaca
económica que se les avecina por ser uno de los países con mayor relación
comercial con la eurozona.