El siguiente artículo fue publicado en la revista Tu Ambiente en su edición enero 2014.
El año 2013 ha sido un año de reformas y de choque de ideales, coaliciones políticas a favor y movimientos sociales en contra, hechos que marcarán el rumbo del país y el sexenio de Enrique Peña Nieto, el 2014 lo iniciamos con la puesta en marcha de diversas reformas y es prudente entender las implicaciones de una más de las múltiples negociaciones generadas a finales del año pasado.
Es importante entender que el "sonado" debate para aprobar la reforma energética no solamente se refiere a cambios en la administración del petróleo sino también en la electricidad y extracción de gas. El pasado 10 de diciembre el Senado aprobó la Reforma Energética, fue una aprobación muy dividida entre los diferentes representantes de los poderes únicos de México, dicha división nos permite vislumbrar que en esta ocasión los beneficios de la reforma son en gran parte para el Estado, en menor medida para la sociedad y sin beneficio alguno para los partidos políticos; dicho de otro modo significa que:
a) El estado mexicano podrá contar con mejores ingresos y beneficios financieros gracias a la participación de empresas privadas en la extracción del petróleo, todo este proceso le dará fluidez económica al país pero no un impacto directo a los ciudadanos; la historia de que “el petróleo es nuestro” es una fantasía porque los mexicanos no podemos visualizar los beneficios del llamado “oro negro” y cuando acudimos a las gasolineras a cargar nuestros vehículos nos damos cuenta de que el petróleo NO es nuestro, dudo que con la reforma y con las inversiones privadas se puedan bajar los precios de las gasolinas, y no por que no se pueda sino por injerencias políticas.
b) La sociedad podrá obtener algunos beneficios con la reforma, como ya lo comenté, serán mínimos pues el petróleo y sus beneficios seguirán siendo solo del estado y de empresas privadas, sin embargo, la reforma, en materia eléctrica, permitirá la participación de empresas privadas y una variedad de opciones de servicios que tendrán que competir por ofrecer precios bajos; similar a las telefónicas en la actualidad o ¿quién no recuerda cuando el servicio solamente lo otorgaba Telmex?
c) Los partidos políticos son pieza clave en la reforma y sus negociaciones; que exista una alianza a favor de la reforma y un partido que se opone rotundamente refleja el nivel de organización y reparto de beneficios entre los integrantes de los mismos, lamentablemente ni los diputados y senadores son los dueños del país ni serán los que se beneficiarán por la reforma y, a la postre, ellos y los políticos que no apoyaron la reforma dejarán sus puestos y se convertirán en espectadores de los logros o fracasos del presidente con esta reforma, visto desde otra perspectiva, significa que el éxito o fracaso de estos cambios caerán solamente en la presidencia.
Finalmente percibo que los mexicanos no tendremos beneficios directos de la reforma, si bien es cierto que el bienestar financiero del país puede mejorar, que tendremos más y mejores inversiones y nuevas fuentes de empleo, la gasolina y su costo, que es lo que realmente interesa a la población, no tendrá beneficios ni cambios positivos, es más, seguiremos quejándonos de los famosos "gasolinazos" que nadie ha tenido el valor de detener.
Por LRI Juan Ramón Vázquez Ascencio